miércoles, 15 de marzo de 2017

Leyendo la entrada del teclado

Los scripts que hemos escrito hasta ahora carecen de una característica común a la mayoría de los programas informáticos: interactividad. Es decir, la capacidad de los programas para interactuar con el usuario. Aunque muchos programas no necesitan ser interactivos, algunos programas se benefician de poder aceptar entradas directamente del usuario. Tomemos, por ejemplo, el script del capítulo anterior:

#!/bin/bash

# test-integer2: evaluate the value of an integer.

INT=-5

if [[ "$INT" =~ ^-?[0-9]+$ ]]; then
     if [ $INT -eq 0 ]; then
          echo "INT is zero."
     else
          if [ $INT -lt 0 ]; then
               echo "INT is negative."
          else
               echo "INT is positive."
          fi
          if [ $((INT % 2)) -eq 0 ]; then
               echo "INT is even."
          else
               echo "INT is odd."
          fi
     fi
else
     echo "INT is not an integer." >&2
     exit 1
fi

Cada vez que queremos cambiar el valor de INT, tenemos que editar el script. Sería mucho más útil si el script pudiera pedir un valor al usuario. En este capítulo, empezaremos a ver cómo podemos añadir interactividad a nuestros programas.

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